jueves, 2 de octubre de 2008

TRABAJO DE ETICA

LA UNICA OBLIGACION

¿Sabes cual es la ùnica obligaciòn que tenemos en esta vida? Pues no ser imbècoles. La palabra imbecil es mas sustanciosa de lo que parece, no te vayas a creer. Viene del latin baculus que significa baston: el imbecil es el que necesita baston para caminar. Que no se enfaden con nosotros los cojos ni los ancianos, porque el baston al que me refiero no es al que se usa muy legitimamente para ayudar a sostener y dar pasitos a un cuerpo quebrantado por algun accidente o por la edad. El imbecil puede ser todo lo agil que se quiera y dar brincos como una gacela olimpica: no se trata de eso. Si el imbecil cojea no es de los pies, sino del animo: es su espiritu el debilucho y cojitranco, aunque su cuerpo pegue unas volteretas de organo. Hay imbeciles de varios modelos:

a. El que cree que no quiere nada, el que dice que todo le da igual, el que vive en un perpetuo bostezo o en sista permanente, aunque tenga los ojos abiertos y no ronque.

b. El que cree que lo quiere todo, lo primero que se le presenta y lo contrario de lo que se le presenta: marcharse y quedarse, bailar y estar sentado, masticar ajos y dar besos sublimes, todo a la vez.

c. El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo. Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contraria porque si, todo lo que hace esta dictado por la opinion mayoritaria de los que lo rodean: es conformista sin reflexion o rebelde sin causa.

d. El que sabe que quiere y sabe lo que quiere y, mas o menos, sabe por que lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o con poca fuerza. A fin de cuentas, termina siempre haciendo lo que no quiere y dejando lo que quiere para mañana, a ver si entonces se encuentra mas entonado.

e. El que quiere con fuerza y ferocidad, en plan barbaro, pero se ha engañado a si mismo sobre lo que es la realidad, se despista enormemente y termina confundiendo la buena vida con aquello que se va a hacer polvo.

Todos estos tipos de imbecilidad necesitan bastón, es decir, necesita apoyarse en cosas de fuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propias. Siento decirte que los imbéciles suelen acabar bastante mal, crea lo que crea la opinión vulgar. Cuando digo que "acaban mal" no me refiero a que terminen en la cárcel o fulminados por un rayo (eso sólo puede pasar en las películas), sino que te aviso de que suelen fastidiarse a sí mismos y nunca lograr vivir la buena vida esa que tanto nos apetece a ti y a mí. Y todavía siento más tener que informarte que síntomas de imbecilidad solemos tener casi todos; vamos, por lo menos yo me los encuentro un día sí y otro también, ojalá a ti te vaya mejor en el invento. Conclusión ¡alerta"! ¡en guardía! ¡la imbecilidad acecha y no perdona!


Leído y analizado el texto, puedes resolver estas preguntas:

1. ¿Cómo definir, entonces, al imbécil? ¿Por qué?
2. ¿ Te sientes o no imbécil? ¿Por qué?
3. Con tus propias palabras, ¿cómo defines cada tipo de imbécil?
4. ¿Estás más allá de los personajes del texto o con cuál te identificas? Explica
5. Explica: ¿en la tarea de maduración personal, qué papel juega la libertad y la reflexión?
6. En conclusión, como personas, ¿cuál es nuestra única obligación?
7. A nuestro sistema educativo, ¿qué le propones para que propicie la formación de personas maduras?

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